La prehistoria de Torremolinos se caracteriza por:
- Un hábitat en cuevas: Su paisaje kárstico ofreció refugio y lugares de culto desde el Neolítico hasta la Edad del Cobre.
- Recursos abundantes: La combinación de mar, tierra fértil y agua dulce la hizo atractiva para la sedentarización.
- Un hito fundamental: La Cueva de la Encantada es el testimonio más valioso, mostrando una sociedad organizada y con creencias espirituales complejas mucho antes de la historia escrita.
- Un vacío relativo en el Paleolítico: La evidencia más sólida comienza con la revolución neolítica, que permitió un poblamiento más estable.

5. Aunque la imagen actual de rascacielos y playas masificadas parezca alejada de este pasado, los primeros habitantes de Torremolinos eligieron este lugar por las mismas razones fundamentales que lo hicieron exitoso miles de años después: un entorno privilegiado, rico en recursos y bien comunicado.
Orígenes y Etimología
El nombre «Torremolinos» proviene de la combinación de «Torre» (una torre vigía del siglo XIV, «Torre de los Molinos» o «Torre Pimentel») y «Molinos» (por los numerosos molinos de agua que aprovechaban el arroyo de los Molinos). Su historia se remonta a asentamientos prehistóricos y romanos, pero fue durante la época musulmana cuando se desarrolló el sistema de molinos.
Siglos XVI – XIX: Un pequeño pueblo de pescadores y molineros
Tras la Reconquista, quedó como un lugar dependiente de Málaga, dedicado a la agricultura, la pesca y la molienda. Su playa y sus molinos eran conocidos, pero era una zona tranquila y rural. En el siglo XIX, empezó a recibir visitantes de la burguesía malagueña, atraídos por sus baños de mar y su famoso Balneario de Santa Clara (construido en 1840), uno de los primeros hitos turísticos.
Años 50 y 60: El estallido del turismo y la fama internacional
Tras la posguerra española, Torremolinos inició su transformación radical. Se convirtió en el primer destino de la Costa del Sol en experimentar el «boom» turístico, atrayendo a artistas, intelectuales, hippies y celebridades internacionales (como Frank Sinatra, Brigitte Bardot o Grace Kelly). Fue un símbolo de la apertura y liberalización durante el franquismo, con lugares míticos como:
- El bar «Tony’s»: pionero y centro de la vida social.
- La discoteca «Pepe’s Bar».
- El hotel «La Roca».
Fue en esta época cuando se construyeron los primeros rascacielos y apartamentos masivos frente a la playa. En 1959, se segregó del término municipal de Churriana y en 1988 consiguió finalmente su independencia de Málaga capital, tras un largo proceso.
Años 70 – 90: Masificación y decadencia relativa
El crecimiento descontrolado y la masificación turística llevaron a una cierta pérdida de glamour y a una etapa de turismo masivo y low-cost. Aunque seguía siendo muy popular, la imagen de Torremolinos se asoció más al turismo de paquete y perdió parte de su exclusividad inicial.
Siglo XXI: Renovación y diversificación
Desde los años 2000, el municipio ha llevado a cabo importantes proyectos de renovación urbana y modernización:
- Reforma del Paseo Marítimo.
- Mejora de playas (con Bandera Azul).
- Revitalización de zonas como La Nogalera o La Batería (parque).
- Apuesta por un turismo más familiar, cultural y de calidad, sin perder su esencia popular y diversa.
- Fortalecimiento de su oferta para el turismo LGBT+, siendo uno de los destinos más gay-friendly de España.
En la actualidad
Torremolinos es hoy un municipio dinámico y cosmopolita que combina:
- Playas extensas y bien equipadas (Playamar, El Bajondillo, La Carihuela).
- Una vida nocturna muy activa.
- Un patrimonio que aún conserva (la Torre Pimentel, la Casa de los Navajas, los antiguos molinos).
- Una gastronomía típica centrada en el pescado fresco, especialmente en el barrio de La Carihuela.
- Un papel fundamental como motor económico de la provincia de Málaga.
Conclusión

La historia de Torremolinos es la de una metamorfosis espectacular: de aldea de pescadores a icono de la liberación social y el turismo de masas en los años 60, y posteriormente a un destino turístico consolidado y renovado que sigue siendo una pieza fundamental del puzzle de la Costa del Sol. Su esencia es la de un lugar que siempre ha sabido adaptarse y acoger a visitantes de todo el mundo.